....me enteré en bus de una gran ciudad a la que me gusta ir de vez en cuando.
Llevaba allí un par de días, y por la tarde decidí ir a un centro comercial. Recuerdo que iba de pie, y al otro lado una señora leía el periódico "ADN". En la portada una foto, con una mujer de rojo que me llamó la atención, especialmente al leer el titular...por un momento pensé que se trataba de la hermana que está fuera en misiones humanitarias....no me lo podía creer.
Creo que me cambió la cara, porque lo noté en alguna mirada de las personas que iban en el bus.
Sin duda, la pérdida de Érika Ortiz nos ha afectado a muchos, primero por ser una persona jovencísima, con todo lo que ello conlleva -lo más importante, su niña pequeña-, y otra, por los que se quedan, que seguramente no puedan evitar alguna "culpabilización" a nivel personal, aunque todos estamos seguros de que de no conocían realmente la magnitud de la depresión de Érika, tal vez porque ella siempre tenía la sonrisa a punto.
También podemos reflexionar sobre estas personas que siempre están con la sonrisa para los demás, siempre con buena cara y tal vez con la procesión por dentro.
Un abrazo para toda la familia, que seguro que hicieron las cosas lo mejor que pudieron/supieron ante la situación que tenían ante sí. Y un doble abrazo para nuestra princesa, que con el embarazo la sensibilidad está aún más a flor de piel.
Mucho ánimo!

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