Soy de las personas que piensan que el Sistema Sanitario Español es uno de los mejores del mundo.
En nuestro país no importa la condición social, el origen étnico o cualquier otra diferencia personal para que te atiendan cuando es necesario. Los profesionales de los hospitales españoles están muy bien preparados y las condiciones de los centros sanitarios son -en general- bastante buenas.
El problema -coincidimos muchos en ello- son las listas de espera y las colas en urgencias. Pero, vamos a pensar en parte de la raíz del asunto: el abuso.

Conozco a muchos sanitarios: afirman que se está notando un aumento increíble en el abuso de los servicios médicos públicos -y todos ellos coinciden en que gran parte de este abuso procede de muchos "recién llegados" (gracias a Dios también viene gente muy maja, que no tiene nada que ver con esto), que pasan de preguntar "¿qué se debe"? (normalmente cuando llevan menos de un año, acostumbrados a que en sus países deben pagar por todo) a demandar todo tipo de prestaciones (incluidas o no en la Seguridad Social -como alguien que exigió una prueba de ADN para su nuera, porque dudabaque el hijo que ésta esperaba fuera nieto suyo- sin comentarios...).

También está el tema de las ambulancias: No se pueden exigir como medio para trasladarse a un hospital cuando no existe una urgencia real, en lugar de coger un coche, o llamar un taxi -si no se dispone de vehículo propio- o pedir a alguien que te acerque-. Eso es abusar.

Aquí siempre pienso qué sucedería si un abuelillo que ha estado cotizando a la Seguridad Social durante toda su vida sufre un infarto y la/s ambulancia/s disponible/s está/n ocupada/s trasladando gente que no mira más allá de sí,o que no quiere pagar un taxi, afirmando "no tener dinero" (aunque en su casa no falte el televisor de plasma de 42" y en su garaje un vehículo de los de quitar el hipo). ¿Y si sucede un accidente de tráfico con varios afectados graves? -no es algo tan improbable-.

Al paso que va el sistema, tarde o pronto deberán replantearse muchas cosas (porque no es la gallina de los huevos de oro, y el abuso va en alza), como una tarifa simbólica -que serviría para desanimar a quien va sin necesidad real-, reembolsable al paciente en caso de estar realmente justificada la asistencia sanitaria.

Sería bueno replantearse estas cosas.