...y te diré qué riesgo tienes.

Se ha publicado recientemente un pequeño listado en el que se indica que, según la región española en la que se viva, el riesgo de padecer un tipo u otro de cáncer es más elevado.
En muchos casos por la contaminación aérea, en otros por las costumbres en la alimentación...
El aire que respiramos es difícil de controlar, aunque todos podemos colaborar a no enrarecerlo más (por ejemplo, evitando tener el coche encendido cuando se detiene -cuántas veces vemos vehículos esperando por alguien con el motor en marcha?-, para los fumadores (he dicho alguna vez que no soporto el tabaco?) que si tiran la colilla al suelo -para qué están los ceniceros?-, no la dejen humeando, etc...

Por regiones se ha visto que:

-en Cataluña, País Vasco, Huelva, Asturias o Cádiz: laringe y pulmón, probablemente por la contaminación ambiental (el riesgo es hasta 3 veces superior al del centro de la Península; el de pulmón es muy frecuente en Orense y Pontevedra (se asegura que las elevadas concentraciones de radón en la zona influyen).

-en Cerdanyola (Vallés catalán) y Getafe: de pleura;

-en la zona mediterránea: de cuello de útero: relacionado con la promiscuidad sexual favorecida por el turismo. El virus que lo produce, en consecuencia, también se ha visto relacionado con el cáncer de laringe en varones.
Recuerdo que alguien comentó hace tiempo "cuando te acuestas con alguien lo estás haciendo con todas sus anteriores parejas", por eso....la prevención no es ninguna tontería;

-en Castilla y León: digestivo: asociado al consumo elevado de carne (especialmente ahumados) y la baja ingesta de frutas y verduras -siempre hablando en general-.

-en Canarias, Baleares, Cataluña y C. Valenciana: de mama: por retraso de la maternidad. Por cierto, hace poco el director de la Sociedad Española de Mastología (Mama) aclaró que en realidad no es la lactancia materna lo que protege a la mujer, sino el embarazo llevado a término, hasta el final, y a edades no avanzadas.

Pues sí,la contaminación atmosférica es lo menos controlable, pero la alimentación, por ejemplo, es algo que está en mano de todos. Cuanto más se parezca lo que comemos a su fuente original, mejor que mejor.